La revista Ethic, publica el artículo «La jaula algorítima que no vimos venir«, escrito por Rafael Merino, responsable de proyectos de la Fundación.
Una reflexión sobre cómo la inteligencia artificial ha permeado en casi todos los aspectos de nuestra vida, muchas veces de forma pasiva, sin que seamos plenamente conscientes de sus efectos sobre nuestra autonomía, nuestros valores y sobre los derechos humanos.
A lo largo del artículo, Rafael describe tres “jaulas” que suponen un reto creciente para la democracia y el respeto a los derechos fundamentales:
► La captura del regulador, que pone en riesgo la democracia y favorece una datocracia sin conciencia.
► La captura de nuestros deseos y pensamientos, donde algoritmos que dicen “optimizar” nuestras decisiones pueden, en realidad, moldear preferencias y limitar la libertad de elección.
► La captura del sentido de justicia, ya que la IA en ámbitos como el jurídico puede plantear importantes dilemas sobre el acceso a la justicia y la igualdad ante la ley.
“Los juristas tienen un papel clave en la era digital”. Con esta afirmación, Rafael subraya la importancia de educar en derechos humanos, evitar que la brecha digital se convierta en una brecha de derechos y avanzar hacia una regulación homogénea a nivel global que sitúe a las personas en el centro.







