La Clínica Jurídica de la Universidad Autónoma de Madrid, Gómez-Acebo & Pombo —en particular, la Comisión de Medioambiente—, y la Fundación Fernando Pombo hemos abierto un espacio de trabajo basado en el “aprendizaje-servicio” centrado en retos jurídicos medioambientales. En particular, llevamos dos años trabajando en la protección de los polinizadores, una pieza clave para la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el equilibrio de nuestros ecosistemas.
Después del estudio llevado a cabo el curso pasado, este lo hemos dedicado a identificar herramientas legales concretas que permitan pasar a la acción administrativa real sobre el territorio, tanto desde la perspectiva normativa como desde la práctica contractual y de cooperación entre administraciones.
Puedes leer el estudio en este enlace: https://www.grefa.org/noticias/departamentos/educacion-ambiental/los-polinizadores-van-al-abogado-un-hito-en-la-conservacion-de-una-fauna-imprescindible.html
Los tres ejes de trabajo han sido:
- El estudio de la contratación pública como instrumento para la incorporación de cláusulas ambientales en todas las fases del contrato —prescripciones técnicas, criterios de adjudicación y condiciones especiales de ejecución—, abriendo así una vía para que las administraciones impulsen la protección de los polinizadores desde su propia actividad contractual del día a día.
- El análisis de la posibilidad de articular convenios interadministrativos en el seno de la Comunidad de Madrid, especialmente vinculados al proyecto del Arco Verde y a las vías pecuarias. Fruto de ese análisis, se ha elaborado una propuesta de Convenio entre la Comunidad de Madrid y el municipio de Galapagar, pensada como modelo replicable en otros territorios.
- La identificación de fuentes de financiación que permitan llevar estas medidas a la práctica: desde fondos europeos como los Fondos FEDER, los Programas LIFE o Horizon Europe, hasta vías público-privadas a través de iniciativas como CONAMA o programas de empresas privadas.
Proteger a los polinizadores es, aunque no lo parezca, esencial para proteger los ecosistemas que sostienen nuestra vida cotidiana.






